No comprendo cómo es que te mueres ahora,
qué no ves que las noches no me dejan estar despierto,
y que las voces pierden su aliento.
Quiero que te levantes y me digas
Que no estás muerto, y que hables,
Me sonrías, que te calles y te enojes
-una lámpara parpadea como
Diciéndome que te pierda en un
Olvido-
Porqué te mueres y permaneces
Muerto; no puedo esperar para que estés
De regreso.
¿Si te pido que ya no estés muerto
Lo harás?
Te puedo ofrecer lo que me queda
De vida para que ya no sigas en
Ese estado repulsivo, carente de
Emociones, sin pulso, de muerte
Pero sólo quiero que me dejes
Unos segundos para permanecer contigo
¿Qué se siente morir y creer que estás vivo?
Caminar entre otros muertos, olvidarte de los
Vivos; porque no es cierto que a un muerto
Se le olvide, él es quien nos olvida
Y se lleva en sí los recuerdos de otros.
Ahora pienso que no eres tú el que ha muerto;
Debo de ser yo, o cómo explicar que yo no siento
Frío, que no puedo llorar, que los alimentos
No los quiero, y que la vida no la requiera
Duele que te hayas muerto, que nos dejaras
No quiero verte muerto ni visitar a una piedra que
Posa sobre tus restos, quiero verte tan lleno
De vida que hasta a mí me den ganas de vivir.